Por ello, entre unas cosas y otras, me di cuenta de que necesitaba dedicar mi tiempo de escribir a otras cosas, más simples, que pudieran llegar a interesar a un público más amplio, y con tono de menor seriedad, aunque no por ello dejando de lado la reflexión social y política. En cierto modo, pensé en sacar el niño interior que todos tenemos dentro, y pensar como vería ese niño la realidad si la conociera de nuevo, qué preguntas se haría y reflexiones dejaría.
Así, nació mi nuevo blog: Infancia Disconforme
Se trata de un blog de historias cortas, usando el diálogo entre niños, niñas y personas adultas como hilo conductor y que espero os resulte interesante y entretenido. No pretendo dejar en las historias reflexiones cerradas, sino que queden abiertas, por lo que animo a todas las personas que lo lean a comentar y ayudar a una reflexión conjunta sobre esos temas.
Ya que estoy, no dejo pasar la oportunidad de recomendar en esta entrada un blog de una buena amiga que fue lo que inspiró mis ganas de hacer algo más simple de leer pero no por ello menos reivindicativo y crítico con la sociedad.
Desde aquí recomiendo: Trazando gritos